Reflexión del día 1: La conexión sigue siendo nuestra herramienta más poderosa

La conexión sigue siendo nuestra herramienta más poderosa
Mi primera conclusión, reforzada por experiencias como esta Cumbre de Primavera, es sencilla pero contundente.
Hay algo especialmente significativo en el contacto presencial. Siempre ha sido importante, pero desde la COVID me doy más cuenta de su valor. Nos hemos adaptado a nuevas formas de trabajar e interactuar a través de las pantallas y, aunque esas herramientas aportan ventajas increíbles, no sustituyen al contacto humano. Hay una diferencia entre estar juntos, y la sentí desde el primer día. El equipo del evento marcó el tono desde el principio, creando un espacio que facilitaba la participación, la conexión y la plena presencia.
Lo que más me llamó la atención durante las primeras horas fue la rapidez con la que se establecieron los vínculos. La charla informal con Julia Rafal-Baer y Annie Duke dio pie a ideas interesantes, pero fue la experiencia compartida lo que unió a las personas. Al sentarnos en las mismas mesas, escuchar, reaccionar y reflexionar en tiempo real, enseguida encontramos algo en común. Ese punto en común creó un espacio para una conversación y una conexión auténticas.
El debate en sí fue inspirador y me dejó con ideas que todavía estoy asimilando, como la distinción entre ser asertivo y agresivo, y el concepto de «viaje en el tiempo», que consiste en tener en cuenta lo que pensará y sentirá tu yo futuro para orientar las decisiones de hoy.
Lo más importante que me llevo de este día es muy sencillo: dedicar tiempo a estar juntos es importante.
Una nueva incorporación a la lista de lecturas imprescindibles: «Thinking in Bets», de Annie Duke
Por Kim, vicepresidenta de Colaboraciones


